martes, 23 de enero de 2018

AMMUNITION “Ammunition”


(Frontiers Music)

Cuando la banda noruega de glam rock Wig Wam puso fin a su trayectoria, su vocalista conocido entonces como Glam, volvió a utilizar su nombre real, Age Sten Nilsen, para continuar su carrera musical. Entonces tuvo la feliz idea de pedir la ayuda del genio sueco Erik Martensson (Eclipse, W.E.T.) junto al que un año después publicó “Shanghaied” (2015) el primer trabajo de una nueva banda llamada Ammunition. Además de Erik participaron en disco el batería Robban Back  (ex Eclipse, Sabaton), el bajista Hal Patino (King Diamond, Pretty Maids), el teclista Lasse Finbrathen (Wig Wam, Circus Maximus) y el guitarrista Jon Pettersen (Jeanette’s Wardrobe, Wild Willy’s Gang).

Ya sin el nombre de Age Sten Nilsen precediendo al de la banda, lo que da idea de que no es simplemente el proyecto personal del cantante, vuelven con fuerzas renovadas para presentarnos once nuevas composiciones que agrupan en esta segunda entrega homónima, variando la base rítmica del grupo entrando a formar parte del mismo el bajista Victor Cito Borge (TNT) y el batería Magnuns Ulfsedt (Eclipse), manteniéndose el resto de componentes inalterados.

Tampoco varía prácticamente nada el sonido del disco respecto de su predecesor, básicamente hard rock con toques glam recordando en bastantes pasajes a Wig Wam, pero con un tratamiento más cuidado de las melodías de voz y de las guitarras con mayor crudeza en algunos momentos notándose la mano de Martensson.

Se abre el disco con “Time”, corte de cadencia sinuosa pero con fuerza en sus guitarras que atacan con riffs rockeros su melodía vocal cargada de pegadizos coros resultando de lo más sugerente para comenzar, siguiendo a continuación con “Freedom Finder” marcada claramente por sus reiterados y rítmicos golpes de voz y batería recordando mucho al clásico “The Stroke” de Billy Squire (más popular entre el público hard rockero por la versión de Bonfire), pero rodeado por unas voces que van y vienen para dinamizarlo y darle un curioso toque personal.

Pasan a terrenos cercanos al sonido Eclipse en “Virtual Reality Boy”, con ese aire actual y tremendamente melódico que imprime Erik alternando guitarras eléctricas y acústicas junto a unas contagiosas aportaciones corales, algo que también encontramos en el medio tiempo “Eye For An Eye” llegando a tener un punto de lirismo para envolver de cuidados arreglos sus guitarras y su base rítmica que va subiendo de intensidad dentro de una evocadora atmósfera. Entre medias colocan una cachondada llamada “Gung Ho (I Told You So)”que nos saca una sonrisa con sus vacilonas y curradas voces entre su ritmo entrecortado, muy Wig Wam.

En la parte central del álbum nos encontramos con dos temas que me resultan algo menos atractivos, “Tie Your City Down” demasiado machacona y reiterativa en su ritmo a pesar de tener uno de los mejores solos de guitarra del disco, parecida a “Freedom Finder” pero con menos gracia para mi gusto. Algo más me convence, aunque tampoco demasiado, “Caveman” más dura en sus guitarras que pesan pero no brillan demasiado algo embarulladas entre cambios de tonos vocales “cavernícolas” y afinaciones más modernas.

Retoman la senda fiestera con “Wrecking Crew”, divertido tema marcado por silbidos y redobles marciales que pueden recordar ligeramente a los de “Slipped Her the Big One” de Danger Danger pero con mayor filo en sus guitarras, relajándose luego notablemente en la balada “Miss Summertime” tirando un poco de sonidos slide y con un deje romántico en sus melodías de voz, no estoy seguro pero me la impresión que podría una especie de parodia a lo Steel Panther.

Se ponen algo más serios con “Bad Bones”, crudo y cuidado hard actual con el bajo de Victor dejándose notar con fuerza junto a un poderoso estribillo coreado muy Eclipse acompañado por punzantes riffs y sugerentes rasgueos llegando con fuerza para convertirse uno de los temas más directos y rotundos del trabajo, adornado con un incisivo solo de Pettersen. Para el final queda otro buen corte en clave glam “Klondike”, muy rítmico con palmas acompañando su intensa melodía de voz y guitarra sobre una sólida percusión para sorprender en su tramo final con unos coros prácticamente a capela acercándose al góspel.

Magnífico cierre para este notable trabajo, ligeramente superior en mi opinión a su predecesor, y que tendremos la oportunidad de ver como lo defienden en directo durante las cuatro fechas que tienen fijadas para tocar en España a finales de marzo.

Mariano Palomo